Bueno, siendo yo bajista (el que toca el bajo, no el que baja chunches) deberán suponer que no me salen muchas contrataciones para tocar yo solo. Claro está, si eso sucediera muy pocas personas lo entenderían. Pero bueno, creo que he ido acumulando mucha experiencia con esto de contrataciones como acompañante y quisiera compartir mis conocimientos.
Sé que mucha gente se preguntará ¿cuál es la diferencia entre contratar un músico y un músico acompañante?
En primer lugar a un músico lo puede contratar un bar, una asociación, una empresa, una persona, en fin, le contrata quien ocupe los servicios de alguien que anime el ambiente con su música o sus interpretaciones. A un músico acompañante generalmente lo contrata el músico contratado.
El músico acompañante no ofrece un show por cuenta propia, éste "alquila" sus servicios para realzar la participación del músico protagonista, o darle más sustento a su presentación.
En una agrupación donde tod@s sus integrantes colaboran con la creación, selección y montaje de un repertorio, no se puede decir que hayan músicos acompañantes puesto que todos son protagonistas del show. Pero cuando un músico llama a otros músicos para que monten un repertorio previamente seleccionado entonces se está contratando a un acompañante.
Algunas veces sucede que una agrupación, ya sea por ausencia de uno de sus integrantes o por la necesidad de darle mayor color a su ensamble, se decide a contratar un músico extra, y eso también cuenta como músico acompañante. Entonces podríamos identificar además a los músicos contratantes, que, ya sea en ensamble o como solistas, requieren los servicios de otro músico.
Habiendo esclarecido algunos criterios básicos para entender el papel de un músico acompañante, procedo a enumerar algunas reglas básicas para que la relación contratante-contratado sea lo más clara y cordialmente posible.
El contratado:
Una vez aceptados, el contratado tiene que cumplir con los términos del acuerdo por absurdos que sean. Muchas veces en estos ambientes se requiere que los acompañantes participen de dinámicas diferentes a las ejecutar la música. Si el contratado acepta los términos de la presentación, no podrá desligarse de su deber y deberá cumplir a cabalidad con lo establecido previamente.
Debe poseer la habilidad técnica y la capacidad interpretativa para ejecutar con precisión la música para la cuál fue contratado.
Debe poseer el equipo necesario para la ejecución instrumental (instrumento en buen estado, sistema de amplificación, monitor, cables, atril, etc.). En la medida de lo posible NUNCA depender de que alguien más le preste algún accesorio, porque eso siempre será mal visto por parte de colegas y contratantes.
Aunque no considero necesario indicarlo, es menester del contratado ser puntual y asistir a las horas previstas ya sea para ensayos o presentaciones. Siempre es recomendable estar comunicado con el contratista por aquello de cambios de última hora en el itinerario, además avisar con antelación si hay un atraso o una situación que potencialmente pueda atrasar la hora de llegada.
Si acepta algún condicionamiento con respecto al nivel de lectura musical, cantidad de ensayos, repertorio elegido, incluso facturas timbradas, debe respetarlo.
Si los términos del acuerdo al cual está sometido se cumplen por parte del contratista, el contratado debe procurar un ambiente propicio para el desarrollo de todas las actividades concertadas.
El contratista:
El contratista tiene que procurar claridad en todos los términos del acuerdo. Me permito enumerar algunos de los principales acuerdos a tomar:
El pago por servicios: Creo que es el punto más importante a tratar y por ende uno de los más delicados en materia de contratación. El contratante debe tener un presupuesto predeterminado para el pago de sus acompañantes. Si es para un chivo por "puerta" entonces se debe tener un estimado de cuánto podrá dejar la taquilla en totalidad y por consiguiente una aproximación del dinero que le corresponderá a cada músico para que el contratado decida si arriesgarse o no al acuerdo. En caso de que se acuerde un dinero estimado como mínimo, el contratista debe pagar ése mínimo aunque no haya recaudado suficiente de la taquilla, del mismo modo si la taquilla supera por mucho el estimado, se sugiere que el contratista reconozca la labor de sus músicos abonando más dinero al pago previamente acordado (esto para evitar posibles malestares, pero en sí no hay una obligación de hacerlo si el pago acordado previamente es pagado en totalidad y de acuerdo a lo establecido) IMPORTANTE: Si el músico contratado acepta una repartición equitativa del total de la taquilla entre los participantes, el contratista debe brindar cuentas muy claras de dinero y además notificar con anticipación si de ése total se deben cubrir algunos gastos relativos a la actividad. Además es hiperativo para el contratado conocer de qué manera y en qué momento se hará el pago por sus servicios (depósito, efectivo, cheque, en uno o varios pagos, con anticipación, etc.)
Repertorio: El repertorio debe ser divulgado por el contratante prácticamente desde el día en que contacta al contratado. Es por demás sabido que el contratado no tiene que ver nada con la elección del repertorio, de hecho, saber qué se va a tocar es en esencia lo que motiva a que el músico acepte o no el acuerdo. De ninguna manera es aceptable que a la hora de la contratación exista una idea difusa sobre qué se va a tocar. Si el contratado desea hacer una sugerencia al respecto pues es cuestión de él o ella, pero nunca es bueno dejar cuestiones de repertorio a elección de los contratados porque todo puede resultar en un ambiente de incertidumbre. Si existen arreglos previos o partes ya escritas para los instrumentos requeridos, pues es lo ideal que se repartan antes de un primer ensayo para su estudio previo. Si el contratado debe hacer transcripciones de las piezas a ejecutar, pues es de suma importancia que el contratante ya tenga establecidos los posibles cambios de tono y las versiones exactas que se van a interpretar. En la medida de lo posible entregar un CD con las grabaciones.
Ensayos: Esta parte también es bastante delicada. Si el chivo lo amerita (es muy bien pagado y de gran envergadura), lo ideal es que el contratante elija arbitrariamente los días de ensayo y los horarios (obviamente tratando de ser lo más sensato posible) y notificando al contratado inmediatamente su obligación de estar presente y puntal en cada uno. Para éste fin es bueno ofrecer una paga por cada ensayo, que sea extraíble del dinero que va a generar la actividad. Por poner un ejemplo, si de antemano se sabe que van a salir $300 por cabeza, pues se ofrece como paga por el concierto $200 y lo demás se reparte entre los posibles ensayos para asegurar la asistencia y el cumplimiento. No se sugiere hacer más de 5 ensayos para un chivo, independientemente de lo que sea. Es mejor hacer 2 o 3 ensayos "inteligentes", o sea bien planificados y estructurados (hacer listas de las piezas a tocar por ensayo, crear cronogramas, etc.). El hecho de que seamos músicos no significa que nos guste perder el tiempo, por eso siempre es bueno exigir un alto grado de rendimiento y disciplina. No debería ser necesario recalcar que si la paga por el chivo es relativamente poca, y no se van a pagar los ensayos como tales, pues tampoco se pueden acordar ensayos elegidos arbitrariamente. En esos casos es mejor tratar de conciliar los ensayos de acuerdo a la disponibilidad de todas y/o todos los involucrados para no desmotivarlos ni generar discordia.
Lugar de ensayo: Indicar con claridad el lugar donde se van a realizar los ensayos. Si es necesario llevar equipo de amplificación, o si es en una sala de ensayo debidamente equipada. Nota: en caso de ser una sala de ensayo en la cual se deba pagar por hora (no es necesario recordar lo de la puntualidad), lo ideal es que ya se tenga presupuestado el total a pagar por todas las horas de ensayo requeridas y bajo ningún motivo pretender que los contratados aporten dinero para ello. En ese caso es mejor ofrecer desde un principio menos dinero por concepto de chivo y financiar de ahí los ensayos.
Transporte: Es necesario saber si el traslado del contratado va por cuenta propia o se incluye dentro del contrato. En caso de que el contratado deba trasladarse por sus medios, tanto a las presentaciones como a los ensayos, pues especificar con anticipación si se le va a reconocer algo por el mismo. Además es de suma importancia, cuando el transporte va por parte del contratista, que especifique si esos gastos ya van incluidos en el pago por servicios o si se tendrán que sacar por aparte.
Atuendo para la presentación: Mantener el estilo en el vestuario siempre va por parte de cada músico, pero si la presentación exige algún tipo de uniforme o indumentaria con características específicas, es mejor que sea esclarecido desde un inicio ya que quizás el contratado no tenga a disposición tales prendas, por lo que debería procurar conseguirlas con anticipación para que no hayan posibles contratiempos.
Equipo, instrumentación y accesorios: Esto es sólamente necesario si la música a tocar requiere de algún tipo de instrumentación específica. No creo necesario decir que el tipo de guitarras utilizadas para tocar jazz son diferentes a las utilizadas para tocar heavy metal o cumbia, algunas personas pueden emular el timbre específico para estar acorde al estilo de música, pero lo ideal es que su instrumentación se acople a lo que se va a tocar y que se consideren anticipadamente detalles respecto al monitoreo y espacio físico. Insisto en decir que esto es sólo para evitar malentendidos, en realidad casi cualquier músico contratado debe tener en cuenta lo que necesita para dar un buen rendimiento musical y acorde a la ocasión, pero habrá más de uno o una que anden por ahí un tanto despistados.
Horarios: Tanto para la presentación como para los ensayos siempre es bueno acordar horas fijas. En la mayoría de lugares se exige hacer pruebas de sonido en horarios de la tarde para no interrumpir la dinámica usual por la noche, así que es importante que toda la agrupación lo conozca de antemano para que tomen las medidas previsorias para estar allí puntualmente. No hace falta aclarar que si se avisa el mismo día, lo más probable es que se presenten bastantes contratiempos, y bueno, ¿a quién podría engañar?, los músicos a veces podemos ser un poco despistados por lo que es ideal que tengan en cuenta los retrasos y prever que todo se pueda llevar a cabo asumiendo un tiempo de gracia adicional.
El contratista debe procurar un ambiente de camaradería sin caer en permisividad y alcahuetería.
Cualquier requerimiento extra-musical debe hacerse saber desde el momento en que se expongan los términos del acuerdo (Indumentaria, facturas, coreografías, etc.)
Debe tener algunos conocimientos específicos para no entrar en conflicto con los contratados, como por ejemplo detalles de amplificación, detalles de instrumentación, efectos a utilizar, etc.
Por supuesto considero prudente decir que el contratista debe asumir los riesgos económicos de una presentación en vivo. Si no tiene algo presupuestado de antemano, o se considera que la presentación puede desembocar en un fracaso de taquilla, entonces ni siquiera considere la posibilidad de contratar acompañantes. Hay que tener sentido común y visualizar con sensatez si la actividad amerita tomar un riesgo financiero como tal.
Creo que hasta aquí llego por ahora. Sé que se preguntarán algunas cosas así que hago este apartado para dejar algunas aclaraciones a preguntas que, supongo, me irán haciendo al respecto:
¿Por qué los deberes del contratista son más que del contratado?
Simple, porque el contratista es el que asume todos los riesgos y por ende tiene que estar más informado de lo que debe procurar para que todo salga bien en una relación laboral de este tipo.
¿Qué hay del contrato? ¿Se debe entregar por escrito y debe ser autenticado por un abogado?
La verdad es que esta pregunta la hago como una broma. En la medida de lo posible hay que evitar formalismos para no convertir una labor artística en una labor programática. Sabemos que hacer música en conjunto es un fenómeno de interacciones humanas e involucra expresión y sentimiento; por eso si todo lo anterior se puede hacer con cordialidad, en confianza, y evitando papeles que puedan generar algún tipo de tensión, pues mucho mejor; eso sí, a sabiendas de que un contrato oral y entre iguales merece el mismo respeto y valor que un contrato legal, y de éste depende la reputación de los contratantes, así que hay que tener además cierto cuidado con cumplir a cabalidad los acuerdos tomados.
¿Y las actividades culturales, de beneficencia o divulgación, en que la plata es poca, o no hay del todo plata?
Pues en estos casos espero que el contratante tenga a su disposición, más que acompañantes, amigos que lo valoren y que quieran prestarle sus servicios de esa manera, jajajaja... Eso sí, de una vez les hago la precaución de que quienes aceptan tocar bajo esas condiciones en repetidas ocasiones, pronto se irán desvalorando como ejecutantes, así que nunca teman darse a valer y sean bondadosos pero con precaución de la gente aprovechada.
Bueno, si llegaron hasta aquí les doy mil gracias por haber sacado el rato para leer todo el documento. Y espero que me hagan llegar por este medio cualquier duda, corrección, o aporte para juntos ir dándole forma a algo que sinceramente siempre ha sido un poco nebuloso y que merece ser tratado con buena atención.
miércoles 8 de febrero de 2012
domingo 29 de enero de 2012
El amor en el que yo creo
Debo decir, amigos y amigas, que no he sido una persona muy coherente últimamente. Lo siento pero es parte de mi ser.
Todo (y me refiero a TODO) se debe a mi amor, el cual creo no correspondido. Sí, sé que va en contra de muchas de mis creencias, y estoy seguro que la gente no querrá creerme, pero bueno, igual no mucha gente me cree siempre, porque vivo en un mundo idílico. Un mundo donde todo es como una novela de amor, de esas cursis en las que al final todos viven felices para siempre.
La cosa es que yo debo admitir que desde hace años ya vivo profundamente enamorado de una fantasía. No me da ni pizca de vergüenza decirlo ya que es parte de mi realidad. No invento tramas, no necesito mentir para conseguir nada, y, de hecho, no creo que lo que se consiga mintiendo sea al final algo "bueno".
La chica a la que amo es demasiado libre, es alguien de quien puedo decir que he colaborado con su formación, y de algún modo creo que he influenciado su vida. Pero todo me salió mal, porque tanto quise creer en su libertad, que ahora ella jamás podrá estar sujeta a alguien y, por el contrario, yo vivo atado a su ser.
Ése amor en el que yo creo, no es el amor en el que creía hace algunos años, pero sin embargo es consecuencia del mismo. Con el tiempo he aprendido a valorar la compañía, el intercambio de ideas, las sonrisas, las canciones al unísono. He aprendido a compartir cosas más fuertes que los encuentros pasionales. Ahora puedo decir que amo con el corazón y con la mente, pero no tanto ya con el cuerpo.
Ella debería saber de mi amor ingenuo, de éste amor que trasciende los espacios y perdura a través del tiempo. Pero sé que eso la asustaría, porque le hice creer en la libertad de sentir y de volar a través de la experiencia, y ahora la quiero para mí. La quiero sentir cerca, verla reír y llorar, crecer juntos mientras nos enredamos en nuestras miradas.
Pero ella es libre, vuela por donde quiere porque así la quise siempre, por eso es que no termina la historia en "vivieron felices para siempre", porque nunca seré suficiente para que ella viva como se debe de vivir. Ahora que estoy viejo y he disfrutado de esa libertad, quiero tenerla cerca, y no puedo ser tan egoísta.
No puedo garantizar que te esperaré por siempre, pero te garantizo que donde sea que te vea, mi corazón latirá compulsivamente, y de paso te confieso que me será terriblemente difícil poder amar de nuevo como te amo en este momento.
Me voy ahora, y espero recuperar mi descanso, espero que no vuelvas en sueños, y que si vuelves sea para quedarte conmigo, para siempre durmiendo entrelazados...
Todo (y me refiero a TODO) se debe a mi amor, el cual creo no correspondido. Sí, sé que va en contra de muchas de mis creencias, y estoy seguro que la gente no querrá creerme, pero bueno, igual no mucha gente me cree siempre, porque vivo en un mundo idílico. Un mundo donde todo es como una novela de amor, de esas cursis en las que al final todos viven felices para siempre.
La cosa es que yo debo admitir que desde hace años ya vivo profundamente enamorado de una fantasía. No me da ni pizca de vergüenza decirlo ya que es parte de mi realidad. No invento tramas, no necesito mentir para conseguir nada, y, de hecho, no creo que lo que se consiga mintiendo sea al final algo "bueno".
La chica a la que amo es demasiado libre, es alguien de quien puedo decir que he colaborado con su formación, y de algún modo creo que he influenciado su vida. Pero todo me salió mal, porque tanto quise creer en su libertad, que ahora ella jamás podrá estar sujeta a alguien y, por el contrario, yo vivo atado a su ser.
Ése amor en el que yo creo, no es el amor en el que creía hace algunos años, pero sin embargo es consecuencia del mismo. Con el tiempo he aprendido a valorar la compañía, el intercambio de ideas, las sonrisas, las canciones al unísono. He aprendido a compartir cosas más fuertes que los encuentros pasionales. Ahora puedo decir que amo con el corazón y con la mente, pero no tanto ya con el cuerpo.
Ella debería saber de mi amor ingenuo, de éste amor que trasciende los espacios y perdura a través del tiempo. Pero sé que eso la asustaría, porque le hice creer en la libertad de sentir y de volar a través de la experiencia, y ahora la quiero para mí. La quiero sentir cerca, verla reír y llorar, crecer juntos mientras nos enredamos en nuestras miradas.
Pero ella es libre, vuela por donde quiere porque así la quise siempre, por eso es que no termina la historia en "vivieron felices para siempre", porque nunca seré suficiente para que ella viva como se debe de vivir. Ahora que estoy viejo y he disfrutado de esa libertad, quiero tenerla cerca, y no puedo ser tan egoísta.
No puedo garantizar que te esperaré por siempre, pero te garantizo que donde sea que te vea, mi corazón latirá compulsivamente, y de paso te confieso que me será terriblemente difícil poder amar de nuevo como te amo en este momento.
Me voy ahora, y espero recuperar mi descanso, espero que no vuelvas en sueños, y que si vuelves sea para quedarte conmigo, para siempre durmiendo entrelazados...
miércoles 25 de enero de 2012
Carta sin destinatario
¿Por dónde empezar? (suspirando)
Mira, es muy probable que nunca te enteres de esto, porque realmente no sé si estoy en lo correcto, pero es que debía ponerlo en manifiesto en alguna parte.
Estoy enamorado de ti, no lo digo como lo diría un joven ingenuo, o un adulto pretencioso. Te amo, esa es la verdad.
Pero tu amor me tiene mal. Cada vez que te veo vuelven a mí sentimientos que creía olvidados, y con ello la promesa de que cosas grandes vendrán después. Y de repente mi mundo se llena de ilusiones, esperanzas. Todo vuelve a adquirir colores vivos y el recuerdo de tu mirada me inspira para hacer grandes cosas y querer vivir a plenitud.
Y de repente desapareces. Te siento distante y mi corazón no lo puede entender. Todo sería super simple si me dijeras que mi amor obsesivo te ahoga, o si te enojara alguna de mis actitudes, o si simplemente me confesaras que es un error, que nos dijimos cosas sin pensar en un momento de pasión. Pero lo único que obtengo es indiferencia y talvez alguna ambigüedad.
Seré directo: Llevabas ya más de cinco meses ausente en mi vida. Y te apareces sólo para decirme que sales del país y tienes un destino común conmigo. ¿Por qué? Sí, de seguro no tienes ni idea de que me pasé los últimos meses evitándote. No tenías ni idea de que había vuelto a beber alcohol como una salida simple para poder dormir bien por las noches. No tenías ni idea de fuiste la última persona con la que estuve en plan romántico y desde eso no había querido siquiera a poner en riesgo mi corazón volviendo a ver a otra. En fin, no tenías ni idea de lo desestabilizado que me había vuelto, de mi regreso al tabaco y mi ya profunda depresión.
En ese momento me desanimé, no quería verte, no quería saber en qué andabas, ni de quién estabas enamorada. Pero tuve que aceptar mi desdicha como parte de esas cosas que el destino tiene para poner a prueba tu voluntad. Y bueno, llegó el momento, viniste a mí y traté de ser fuerte, pero tu mirada una vez más me cautivó en lo más hondo.
Por la noche no pude evitar buscarte y lo logré, te encontré y me volví a enamorar. Me dijiste que quizás no te había reconocido horas antes por la forma en que reaccioné. Ahora sabes la verdad, nunca vuelvas a creer que no reconocería esa mirada.
Al día siguiente ya eras un poco diferente, y luego me quise embriagar. No recuerdo con exactitud lo que sucedió, bebí demasiado rápido, y la última vez que salí estaba en una situación de ansiedad tan fuerte que sinceramente en mi cuerpo creo que sólo actuaba la euforia. Recuerdo querer alcanzarte de madrugada, y recuerdo tu abrazo, pero no tengo ni idea de lo que me dijiste. Y una vez más me sentí ignorado al día siguiente.
Con toda esa incertidumbre, creo que está demás decir que volví al hoyo, y muy probablemente me hubiera alcoholizado de nuevo para hacer el ridículo, pero tenía tanto dolor físico que tuve que tomar medicamentos y consecuentemente afrontar mi sobriedad.
Desde eso volviste a mi vida, a mis noches, a cada momento en que cierro los ojos. Y de no ser porque ya no soportaba esa zozobra, quizás nunca más hubieses sabido de mí. Pero bueno, no quería que todo acabara así, en respuesta he recibido de ti un mensaje completamente ambiguo.
Ahora no tengo ni idea de qué sentir. Estoy seguro de que si te dieras cuenta de mi situación real, acabarías por alejarte. Pero en estos momentos ya no sé qué es bueno y qué es malo. No sé si debería evitarte de nuevo, o creer de nuevo en la ilusión de tu presencia. No sé si volverás, no sé si quiero dejarte ir. A ratos pienso que soy yo quien está mal, que tengo la culpa de sentirme así porque soy un amante tradicional que desea algo de compromiso. Otros quisiera enojarme pero no puedo.
No soy del tipo de persona que se enoja, no creo que tenga enemigos ni nada parecido. Me encantaría que me dijeras que viaje, que no vuelva a aparecerme en tu vida, porque de ese modo tendría un corazón roto y no un cuestionamiento triste.
Sé que no puedo culparte de nada porque ignoras lo mucho que has tocado mi vida, además sé que en vez de entristecerme por tu ausencia, debería alegrarme por cada bello momento que he tenido junto a vos. Pero también quiero recuperar mi vida. Quiero tener la posibilidad de volver a enamorarme, quiero poder dormir bien por las noches y no soñarte en todos los distintos escenarios en que te he visto y despertar queriendo llorar por no saber en dónde te encuentras. Quiero dejar de pensarte cada vez que hay arte fluyendo a mi alrededor. Quiero dejar de querer ser un gran pintor para retratarte, o un inspirado poeta para intentar describir tus ojos en versos.
¿Acaso podrías saber que llevo dos años viajando y pensando en ti cada vez que paso por tu pueblo, que muchas de esas veces miro ansioso por la ventana del autobus queriendo encontrarte entre la gente que camina por ahí? ¿Acaso podrías saber que de todos mis recuerdos eres la única constante, o que pienso en ti en mis momentos más tristes y los más alegres? ¿Podrías entender que casi todas las canciones me hablan de ti?
Debo aceptarlo, quizás no te interese lo suficiente como para llegar a leer esto, porque no recuerdas que tengo un espacio en el cual retrato mi vida y en el cual me desnudo todo el tiempo. Quizás no te interesa saber algo más profundo de mi ser, quizás olvidaste que también he querido ser poeta por ti, o que escribo cuentos de esos que alguna vez te maravillaron.
Al menos me he desahogado un poco por este medio. Quizás sea un buen momento para volver a dormir...
Mira, es muy probable que nunca te enteres de esto, porque realmente no sé si estoy en lo correcto, pero es que debía ponerlo en manifiesto en alguna parte.
Estoy enamorado de ti, no lo digo como lo diría un joven ingenuo, o un adulto pretencioso. Te amo, esa es la verdad.
Pero tu amor me tiene mal. Cada vez que te veo vuelven a mí sentimientos que creía olvidados, y con ello la promesa de que cosas grandes vendrán después. Y de repente mi mundo se llena de ilusiones, esperanzas. Todo vuelve a adquirir colores vivos y el recuerdo de tu mirada me inspira para hacer grandes cosas y querer vivir a plenitud.
Y de repente desapareces. Te siento distante y mi corazón no lo puede entender. Todo sería super simple si me dijeras que mi amor obsesivo te ahoga, o si te enojara alguna de mis actitudes, o si simplemente me confesaras que es un error, que nos dijimos cosas sin pensar en un momento de pasión. Pero lo único que obtengo es indiferencia y talvez alguna ambigüedad.
Seré directo: Llevabas ya más de cinco meses ausente en mi vida. Y te apareces sólo para decirme que sales del país y tienes un destino común conmigo. ¿Por qué? Sí, de seguro no tienes ni idea de que me pasé los últimos meses evitándote. No tenías ni idea de que había vuelto a beber alcohol como una salida simple para poder dormir bien por las noches. No tenías ni idea de fuiste la última persona con la que estuve en plan romántico y desde eso no había querido siquiera a poner en riesgo mi corazón volviendo a ver a otra. En fin, no tenías ni idea de lo desestabilizado que me había vuelto, de mi regreso al tabaco y mi ya profunda depresión.
En ese momento me desanimé, no quería verte, no quería saber en qué andabas, ni de quién estabas enamorada. Pero tuve que aceptar mi desdicha como parte de esas cosas que el destino tiene para poner a prueba tu voluntad. Y bueno, llegó el momento, viniste a mí y traté de ser fuerte, pero tu mirada una vez más me cautivó en lo más hondo.
Por la noche no pude evitar buscarte y lo logré, te encontré y me volví a enamorar. Me dijiste que quizás no te había reconocido horas antes por la forma en que reaccioné. Ahora sabes la verdad, nunca vuelvas a creer que no reconocería esa mirada.
Al día siguiente ya eras un poco diferente, y luego me quise embriagar. No recuerdo con exactitud lo que sucedió, bebí demasiado rápido, y la última vez que salí estaba en una situación de ansiedad tan fuerte que sinceramente en mi cuerpo creo que sólo actuaba la euforia. Recuerdo querer alcanzarte de madrugada, y recuerdo tu abrazo, pero no tengo ni idea de lo que me dijiste. Y una vez más me sentí ignorado al día siguiente.
Con toda esa incertidumbre, creo que está demás decir que volví al hoyo, y muy probablemente me hubiera alcoholizado de nuevo para hacer el ridículo, pero tenía tanto dolor físico que tuve que tomar medicamentos y consecuentemente afrontar mi sobriedad.
Desde eso volviste a mi vida, a mis noches, a cada momento en que cierro los ojos. Y de no ser porque ya no soportaba esa zozobra, quizás nunca más hubieses sabido de mí. Pero bueno, no quería que todo acabara así, en respuesta he recibido de ti un mensaje completamente ambiguo.
Ahora no tengo ni idea de qué sentir. Estoy seguro de que si te dieras cuenta de mi situación real, acabarías por alejarte. Pero en estos momentos ya no sé qué es bueno y qué es malo. No sé si debería evitarte de nuevo, o creer de nuevo en la ilusión de tu presencia. No sé si volverás, no sé si quiero dejarte ir. A ratos pienso que soy yo quien está mal, que tengo la culpa de sentirme así porque soy un amante tradicional que desea algo de compromiso. Otros quisiera enojarme pero no puedo.
No soy del tipo de persona que se enoja, no creo que tenga enemigos ni nada parecido. Me encantaría que me dijeras que viaje, que no vuelva a aparecerme en tu vida, porque de ese modo tendría un corazón roto y no un cuestionamiento triste.
Sé que no puedo culparte de nada porque ignoras lo mucho que has tocado mi vida, además sé que en vez de entristecerme por tu ausencia, debería alegrarme por cada bello momento que he tenido junto a vos. Pero también quiero recuperar mi vida. Quiero tener la posibilidad de volver a enamorarme, quiero poder dormir bien por las noches y no soñarte en todos los distintos escenarios en que te he visto y despertar queriendo llorar por no saber en dónde te encuentras. Quiero dejar de pensarte cada vez que hay arte fluyendo a mi alrededor. Quiero dejar de querer ser un gran pintor para retratarte, o un inspirado poeta para intentar describir tus ojos en versos.
¿Acaso podrías saber que llevo dos años viajando y pensando en ti cada vez que paso por tu pueblo, que muchas de esas veces miro ansioso por la ventana del autobus queriendo encontrarte entre la gente que camina por ahí? ¿Acaso podrías saber que de todos mis recuerdos eres la única constante, o que pienso en ti en mis momentos más tristes y los más alegres? ¿Podrías entender que casi todas las canciones me hablan de ti?
Debo aceptarlo, quizás no te interese lo suficiente como para llegar a leer esto, porque no recuerdas que tengo un espacio en el cual retrato mi vida y en el cual me desnudo todo el tiempo. Quizás no te interesa saber algo más profundo de mi ser, quizás olvidaste que también he querido ser poeta por ti, o que escribo cuentos de esos que alguna vez te maravillaron.
Al menos me he desahogado un poco por este medio. Quizás sea un buen momento para volver a dormir...
viernes 20 de enero de 2012
Por siempre... volver...
"siempre...Diego.siempre estaré....de noche y de día...entre lagrimas y sueños, cuando estés solo o con tus gatos...estaré contigo..porque estas dentro mío...Nunca quiero olvidarme de ti...volveré.. pero nunca me esperes...te amo"
Nunca sabré cómo reaccionar ante estas cosas... Pero ese "nunca me esperes" yo lo recibo como una invitación a dejar mis brazos abiertos, siempre esperando que regreses, porque sólo así te concibo: regresando a mí... Aunque quizás nunca has estado conmigo.
En la sombra de un recuerdo se esconde toda esa inocencia que no hemos dejado escapar, pero no quiero más recuerdos, quiero más momentos y sé que he errado en querer atarte porque no somos dueños de la brisa ni del oleaje del mar. Así te he aceptado y por eso seguirás siendo siempre mi peor tormento y mi más bella distracción.
Sé arte, sé música, sé lo que quieras ser, que yo te trataré de interpretar aunque carezca del virtuosismo que me exiges...
Nunca sabré cómo reaccionar ante estas cosas... Pero ese "nunca me esperes" yo lo recibo como una invitación a dejar mis brazos abiertos, siempre esperando que regreses, porque sólo así te concibo: regresando a mí... Aunque quizás nunca has estado conmigo.
En la sombra de un recuerdo se esconde toda esa inocencia que no hemos dejado escapar, pero no quiero más recuerdos, quiero más momentos y sé que he errado en querer atarte porque no somos dueños de la brisa ni del oleaje del mar. Así te he aceptado y por eso seguirás siendo siempre mi peor tormento y mi más bella distracción.
Sé arte, sé música, sé lo que quieras ser, que yo te trataré de interpretar aunque carezca del virtuosismo que me exiges...
sábado 31 de diciembre de 2011
Recapitulando el 2011
No creo que sea necesario decir que ha sido un pésimo año para mí. Y en realidad me parece que ha sido un pésimo año para todos los piscis.
Pero bueno, admito que quizás he dramatizado un poco todo el asunto, lo que no implica para nada que de veras los factores externos hayan sido determinantes en tanta zozobra.
De verdad que han habido cosas realmente buenas, pero al convertirse en alegrías de un día, se han volteado hacia lo triste y depresivo. Y bueno, creo que tengo cosas muy buenas por contar, pero de igual modo las malas experiencias acaban por opacar las buenas.
No voy a hablar mucho al respecto, sólo debo ser congruente conmigo mismo y decir que aún no estoy dispuesto a perder la ingenuidad.
Aún confío en la gente, aún quiero creer que la gente no ha perdido la capacidad de amar. Aún deseo con todas mis fuerzas encontrar más personas con ideales reales, lejanos a todo lo que se supone que debemos ser pero no segados por sus egos.
Me dirán inocente y declaro que es cierto, pero quiero volver a creer... Eso es todo, la verdad sé que este mes que empieza será determinante por el resto del año. Así que ni modo, a seguir poniéndole que al menos mi persona es hoy mucho mejor que el día de ayer...
Pero bueno, admito que quizás he dramatizado un poco todo el asunto, lo que no implica para nada que de veras los factores externos hayan sido determinantes en tanta zozobra.
De verdad que han habido cosas realmente buenas, pero al convertirse en alegrías de un día, se han volteado hacia lo triste y depresivo. Y bueno, creo que tengo cosas muy buenas por contar, pero de igual modo las malas experiencias acaban por opacar las buenas.
No voy a hablar mucho al respecto, sólo debo ser congruente conmigo mismo y decir que aún no estoy dispuesto a perder la ingenuidad.
Aún confío en la gente, aún quiero creer que la gente no ha perdido la capacidad de amar. Aún deseo con todas mis fuerzas encontrar más personas con ideales reales, lejanos a todo lo que se supone que debemos ser pero no segados por sus egos.
Me dirán inocente y declaro que es cierto, pero quiero volver a creer... Eso es todo, la verdad sé que este mes que empieza será determinante por el resto del año. Así que ni modo, a seguir poniéndole que al menos mi persona es hoy mucho mejor que el día de ayer...
viernes 16 de diciembre de 2011
Sobrio y meditativo
De repente parece tan sencillo sobrellevar la vida en la inconsciencia de la ebriedad o el atontamiento de la drogadicción.
Parece que así, y sólo así, la gente puede ver la belleza de la vida. Pero no es belleza lo que ven sino es ignorar el mal, dejarlo pasar, no entenderlo.
He intentado ser positivo pero no encuentro ese punto en el cual pueda dejar de sentirme atacado por todo lo malo de ésta sociedad.
A veces sólo quisiera preguntar: "¿Sos estúpida o tuviste un accidente muy severo?"
La cosa es que parece que en su idiotez, todo el mundo es feliz excepto yo.
Parece que así, y sólo así, la gente puede ver la belleza de la vida. Pero no es belleza lo que ven sino es ignorar el mal, dejarlo pasar, no entenderlo.
He intentado ser positivo pero no encuentro ese punto en el cual pueda dejar de sentirme atacado por todo lo malo de ésta sociedad.
A veces sólo quisiera preguntar: "¿Sos estúpida o tuviste un accidente muy severo?"
La cosa es que parece que en su idiotez, todo el mundo es feliz excepto yo.
domingo 27 de noviembre de 2011
Borracho y despechado
Mi corazón está lleno de odio. Odio porque no es amor. He sido toda la puta vida un gran perdedor, porque soy el mejor en lo que hago pero soy el peor en el amor.
Estoy cansado de ser el mae que trata con completa entrega a las personas y terminar en ser el confidente de las personas que de manera egoísta se cogen al mundo mientras yo tan sólo lo veo todo desde el balcón.
No tengo ni idea de cómo expresar lo que siento. ¿Por qué putas las personas que siempre queremos el bien somos los que menos bien recibimos?
Necesito desahogarme pero nadie me podría entender. Estoy llorando pero nadie me va a entender. Porque soy un estúpido de mierda. Al final he perdido todo sólo por ser depresivo y querer que los demás sean felices y reciban la vida con algunos, tan sólo algunos principios de moral y rectitud.
Me cago en todo, estoy tan hecho mierda que ya no sé qué decir. Ojalá nunca conociera gente especial. Ojalá algo pasara y tuviera que aislarme completamente de los demás. Porque cada persona que conozco me trae dolor, y obviamente ya no quiero más dolor.
Quién me tenderá una mano cuando quiera morir de nuevo. Ya no sé qué quiero decir.
Me siento tan mierda que ya nada me puede consolar. Creí y seguí creyendo, y lo peor es que aún sigo creyendo que la vida puede darnos colores vivos. Pero la verdad es que todo es una porquería. Ya no vale la pena luchar si todo sigue de esta manera.
Necesito cambiar, necesito un poco de amor, del que yo quiero, del que yo puedo dar.
Estoy tan triste ahora que ya mañana me volverá la goma moral por haber pensado en es ésto. Pero ¿qué más puedo pensar si veo que nada funciona como debería?
La justicia aplica para los malhechores y no para los correctos.
La pura y putísima verdad es que te extraño. No a ti, a todas ustedes que creí que eran ideales, y me lastima tanto saber que lo he echado todo a perder. Porque siempre fui yo y nadie más. Siempre fui yo, así de simple.
Ahora les pido perdón, porque aguantarme no es cosa de valientes, es cosa de locos.
Mañana veré todo esto con más optimismo pero seguiré colgando de un hilo, porque mi vida así ha sido concebida y, en materia de vivir, creo que no he aprendido nada...
Estoy cansado de ser el mae que trata con completa entrega a las personas y terminar en ser el confidente de las personas que de manera egoísta se cogen al mundo mientras yo tan sólo lo veo todo desde el balcón.
No tengo ni idea de cómo expresar lo que siento. ¿Por qué putas las personas que siempre queremos el bien somos los que menos bien recibimos?
Necesito desahogarme pero nadie me podría entender. Estoy llorando pero nadie me va a entender. Porque soy un estúpido de mierda. Al final he perdido todo sólo por ser depresivo y querer que los demás sean felices y reciban la vida con algunos, tan sólo algunos principios de moral y rectitud.
Me cago en todo, estoy tan hecho mierda que ya no sé qué decir. Ojalá nunca conociera gente especial. Ojalá algo pasara y tuviera que aislarme completamente de los demás. Porque cada persona que conozco me trae dolor, y obviamente ya no quiero más dolor.
Quién me tenderá una mano cuando quiera morir de nuevo. Ya no sé qué quiero decir.
Me siento tan mierda que ya nada me puede consolar. Creí y seguí creyendo, y lo peor es que aún sigo creyendo que la vida puede darnos colores vivos. Pero la verdad es que todo es una porquería. Ya no vale la pena luchar si todo sigue de esta manera.
Necesito cambiar, necesito un poco de amor, del que yo quiero, del que yo puedo dar.
Estoy tan triste ahora que ya mañana me volverá la goma moral por haber pensado en es ésto. Pero ¿qué más puedo pensar si veo que nada funciona como debería?
La justicia aplica para los malhechores y no para los correctos.
La pura y putísima verdad es que te extraño. No a ti, a todas ustedes que creí que eran ideales, y me lastima tanto saber que lo he echado todo a perder. Porque siempre fui yo y nadie más. Siempre fui yo, así de simple.
Ahora les pido perdón, porque aguantarme no es cosa de valientes, es cosa de locos.
Mañana veré todo esto con más optimismo pero seguiré colgando de un hilo, porque mi vida así ha sido concebida y, en materia de vivir, creo que no he aprendido nada...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
