miércoles, 9 de abril de 2008

Peter Pan

Esta es otra de esas historias trilladas en las cuales alguien dice que tiene el "síndrome de Peter Pan" porque nunca quizo crecer.
Es más, también involucra sueños e ilusiones reprimidas que salen a flote después de años de estar sujeto a las exigencias de los demás.
Definitivamente es mi historia. Soy parte de toda una generación que se negó a ser igual a las demás generaciones. Simplemente llegamos a cuestionarnos toda esta maquinaria que suponía debía convertirse en nuestro modelo de vida.
Hicimos cada una de las cosas que se suponía había que hacer, hasta que descubrimos el mundo a nuestro alrededor y nos dimos cuenta que cada nuevo recurso tecnológico nos alejaba varios pasos más allá de nuestros tutores. Y lo aprovechamos. Tomamos todo eso y convertimos el entretenimiento en arte. Convertimos el arte en estética vieja, en una moda que no conocimos o en un montón de técnicas superdesarrolladas que sólo eran capaces de comprender los ilustrados.
Descubrimos la importancia de reir, y nos reímos siempre de todo, hasta lo más serio e inadecuado. Nos reímos de la muerte y la suponemos tan lejana como el mismo paraíso.
De ese modo creamos nuestro paraíso aquí en la tierra, y gozamos de todas las experiencias que nos ofrecía la vida. Creamos nuestros propios mandamientos, y en ellos se encontraban varios que no podían más que ser incompatibles con los anteriores.
Nos llamaron vagos. Nos dijeron que desperdiciábamos la vida, y que nunca lograríamos llegar a nada con esos ideales.
Los ignoramos y seguimos viviendo. Pero ahora nos vuelven a ajustar a sus sistemas. Ahora no nos queda más que aceptar sus cadenas porque sin ellas no nos dejarán vivir.
Y me pregunto, ¿será posible a cuando ocupemos sus puestos le hagamos lo mismo a los que vienen?
Creo que sí, porque ellos nos educan, y antes de ellos hubo otros que los educaron. ¿Desde cuándo viene eso? quizá no haya una respuesta, pero ese es el sistema. No hay trueque, no hay convivencia. Debes ser tu contra todos, y todos contra todos.
Nos hicieron pensar que podíamos ser diferentes, pero fue solamente para recordarnos que era imposible.
¿Quién dictaminó que ninguno de nosotros podría ser un gran pensador o revolucionario teórico sin tener el bachillerato?
Si pudimos tener nuestras propias artes por un tiempo. Si pudimos beneficiarnos de la risa por un tiempo, y si pudimos amar por encima de lo convencional por un tiempo.
¿Por qué no nos dejan seguir siendo?
¿Por qué nos obligan a crecer?

3 comentarios:

Paola Vega dijo...

Felicidades y bienvenido a la blogalaxia!!! Pinta bien tu blog...escríbis genial..... espero seguirte leyendo...

Diego dijo...

Muchas gracias, pero no me siento merecedor de tal halago, la verdad que hace rato ya, te vengo siguiendo el rastro y lo que tu haces, eso sí me parece genial.
Yo nada más necesito sacar cositas de vez en cuando, tu en cambio tienes talento y tecleas como nadie más.
No sé si en algún momento leerás esto, pero al menos confieso públicamente que gracias a ti me enredé por acá...

Paola Vega dijo...

Wow hasta ahora ñeo esto y pues un gigante GRACIAS!!! Y no seas modesto, repito escríbis genial...