miércoles, 2 de julio de 2008

El Poder de la Meditación

Hace unos días estaba completamente deprimido. Lo único que me faltaba para entrar en una crisis depresiva era escuchar voces o algo por el estilo.

Pero decidí que ya era demasiado, no podía tolerarme ni yo mismo. Y hasta la música (mi gran diosa y amante) parecía llegar a molestarme.

Entonces, en un pequeño lapso de lucidez, me senté en el patio y comencé a cantar con los ojos cerrados. Cantaba sonidos, me mezclaba con la naturaleza pasando por alto armonías, escalas y demás elementos constitutivos de nuestra música académica (por no decir occidental).

Tan sólo me enfoqué en que los sonidos salieran no de mi boca sino más bien de mi cabeza. Y pude sentir lentamente mi frente vibrando, luego mis orejas, mi nariz, mi rostro y por fin, parte de mi cuerpo.

Quería que esos sonidos, extraños en nuestro ambiente, se expandieran por todo lo amplio de mi patio y tocaran las plantas y animales que por allí reposaban.

No recuerdo cuanto rato me mantuve haciendo eso, tan sólo me despertó el estridente reggaetón que comenzaba a contaminar el ambiente de la casa de mi vecino, y en ese momento, contrario a lo que usualmente haría, no me enojé. Me levanté descansado y eché un par de maldiciones jocosas para mis adentros para luego entrar a mi casa y seguir con las idioteces que debo hacer comunmente dentro de lo que llaman "laborar".

Fue una buena experiencia porque, y creo que no lo mencioné antes, no podía motivarme siquiera a teclear unas cuantas palabras.

Así terminé mis quehaceres, acompañado de una extraña música (de esa que en nuestra cultura se acepta por ser "rara" y no por ser "buena"), agradeciendo esa limpieza pequeña del alma que salvó un curso más para mi currículum universitario.

Muchas gracias Kongar-Ol, por haberme mostrado tu cultura a través de tu música y darme nuevas esperanzas para sobrellevar la infecciosa sociedad en la que me tocó vivir, espero que nuestra contaminación no esté enfermando tus hermosas tierras...

Paul Pena (RIP) y Kongar-Ol Ondar

2 comentarios:

Anónimo dijo...

This is a nice blog. I like it!

Anónimo dijo...

Y es que la música es muy relajante.