domingo, 31 de agosto de 2008

De noches y guaro..

Sigo creyendo que todo lo hago mal, porque de repente me voy de juerga y no sé con qué objetivo.

¿Hay algún objetivo para irse de juerga?

Es divertido salir con los compas y echarse un par de birras, hablar amenamente e intercambiar puntos de vista con respecto a esto o aquello.

También beber algunos vinos y crear un buen ambiente para el amor es fantástico.

Pero una noche como anoche, los candidatos para la conversación estaban, los temas estaban, las bebidas... todas estaban presentes pero la bulla era irreparablemente desquiciante.

Quizá por eso bebo de más, para evitar frustrarme con las conversaciones no escuchadas, las voces cansadas y los amores por celular.

Está bien, elegí mal. No mis amigos o los temas, sino el lugar.

Necesitamos alternativas. Nosotros los verdaderos bohemios, (no esos que bailan toda la noche pagando una cuenta ajena para tratar de ligar "algo"), los que gustamos de contrastar el arte con la discusión, el alcohol y (¿por qué no?) el romance, necesitamos espacios con menos movimiento, donde no haya que elevar la voz por sobre los 80 decibeles para pedir otra cerveza.

Así nos vamos perdiendo los bohemios, entre el ruido infernal del reguetón y la carencia de contacto intelectual. Quizá por eso nos vamos haciendo cada vez más alcoholicos y menos poetas...

4 comentarios:

Paola Vega dijo...

Dijo Julito Cortázar: Occidente se está suicidando y la muerte de la poesía es una de sus necrosis....

Efectivamnete Diego...esos altos decibeles son un cáncer para la poesía o tal vez no... ya ves como en tu mente fluían las palabras... a un ritmo tal vez más "bohemio"....

Fabián dijo...

Muy bueno el post, mae si, el problema de la música a altos decibeles en los bares, es una cagada, por que anulan la comunicación, entonces a uno se le da más por beber, que por hablar, el problema es que en estos lugares, la música no es un medio de comunicación, sino todo lo contrario, sirve como una pared sonora, para que uno no se comunique, que irónico verdad?
La vara es que si hay lugares para los bohemios, es solo buscarlos, es bastante gratificante cuando encuentras uno de esos lugares, es como encontrar un tesoro escondido.
Bueno eso es, tuanix.

oscar dijo...

Pues no me considero bohemio en lo absoluto. Sin embargo, sí me gusta estar como hablando paja.
Todo depende de lo que uno quiera hacer. A veces si me gusta tener trova, calypso, o bossa nova de fondo para hablar de temas que van desde el sexo hasta la política, pasando por las relaciones, y lo mierda que estamos; Otras veces quiero bailar (o jugar que bailo)
Todo depende de lo que uno quiere. Aún así, es una mierda como decís porque de los primeros pocos quedan, y de los segundos la música no es la mejor.
Solución: Casa de amigo, par de botellas de guaro, cerveza o similar y habladas hasta las madrugadas...

Alejandro dijo...

bueno, lo que dice Oskr es una de mis favoritas, casa de amigos, bebidas, comidas y palabras. Allí nosotros mandamos, y nadie nos viene a imponer un volúmen, una música, una hora de largarnos, un humo que no queremos, etc...
Yo soy de esos escasos no-fumadores que quedan, y quiero seguir siéndolo, y eso hace mas rebuscado el comfort en un lugar de reunión.
Lindo post diego, espero que no nos acostumbremos demasiado a los altos decibeles, a la poca charla, a la muchedumbre.
Saludos!