martes, 14 de octubre de 2008

Con respecto a la muerte

La verdad es un tema que prefiero evitar, y pensándolo bien, creo que todos lo evitamos la mayoría del tiempo.

De hecho, no tocaría el tema por acá de no tener una razón fuerte, pero resulta que tan sólo hace un rato encontraron colgado el cadáver de alguien que fue un buen compa en otro tiempo.

Sé que se verá poco insensible de mi parte poner esto ahorita, pero cuando éste tipo de cosas suceden tan cerca, pues uno como que medita al respecto y se pregunta muchas cosas.

¿Por qué algunos mueren jóvenes?
Creo que la vida, de forma fantástica, nos invita a tomar elecciones con respecto a eso. Talvez hay personas que viven tan intensamente que la vida no cree necesario que sigan viviendo. Muchas veces he escuchado frases como que "los buenos mueren jóvenes" o "mala hierba nunca muere".
Vivir es casi un infierno, no entraré en detalles al respecto, pero en el mejor de los casos talvez la muerte sea un premio para quienes son muy buenos como para tener que soportar este mundo.
Pero hay otros que mueren jóvenes.

¿Por qué algunos deciden quitarse la vida?
Alguna vez un compa me dijo que habría que ser o muy cobarde o muy valiente. Pues sí, tiene razón, pero también yo le agregaría el estar demasiado trastornado.
Puede suceder que perdamos la noción de lo que es bueno o es malo (quizás hubiera sido mejor agregarle signos de interrogación a esta frase).
Hablando claramente, ¿a quién no le ha pasado por la mente la idea de quitarse la vida?
A veces hasta por las cosas más absurdas, cosas de las cuales luego pensaremos que nos convertimos en idiotas por darles tanto valor.

¿Acaso no sería bueno partir de aquí al más allá?
Pues sí, pero de acuerdo a algunos textos sagrados eso nos llevaría a un mal lugar. Claro, sería muy sencillo matarse para ir al paraíso, entonces no tendríamos que sufrir aquí en la tierra. De seguro no quedaría ni un ser humano sobre ella.
Pero, ¿para los que no pueden creer que haya un sufrimiento mayor?
Hay situaciones de situaciones. La verdad nunca he estado tan cerca (y espero que nunca suceda) como para definir con claridad qué tipo de sentimientos lo impulsarían a uno a tomar una decisión así.

¿Por qué tememos a la muerte?
Pues bien (recuerden que si no hago citas es porque no tomo ninguna idea de nadie), creo que hay dos razones principales, las cuales tienen muchas ramificaciones por su cuenta.
Las primeras son las razones terrenales. Nos da miedo pensar en dejar todo lo que tanto nos ha costado, nuestros bienes materiales, nuestras relaciones interpersonales, nuestros estudios y conocimientos adquiridos, pero además nos da mucho miedo que alguien más llegue a sentir el dolor que sentimos con la partida de un ser amado. Nos aterra el futuro de las personas cercanas a nosotros, ¿cómo le harán?, ¿qué harán?. No poder verlos crecer y alcanzar sus metas.
Las segundas son las razones extraterrenales. Preguntas como ¿habrá algo más allá?, ¿seré juzgado por mis actos?, ¿iré al cielo o al infierno?.
Nada de eso es probable, por lo tanto aunque tengamos mucha fe de lo que sigue, pues no podemos evitar hacernos cuestionamientos (me encantaría conocer a alguien que no los haya tenido).

Al menos esta última se supera tratando de vivir lo mejor posible: haciendo lo que consideramos bueno y correcto, dando lo máximo de uno en todo, viviendo en paz y armonía con todo, superando obstáculos y tratando de aportar algo al conocimiento universal. De ese modo ¿qué importa lo que haya más allá, si todo lo que vivimos acá ya de por sí valió la pena?

Descansa en paz Albin, sinceramente espero que donde estés por fin te encuentres mejor...