sábado, 30 de mayo de 2009

Mi mundo de fantasía...

Ser razonable es algo que he tratado de hacer desde hace mucho rato ya. Me he creado todo un paradigma personal para visualizar el mundo desde la lógica y en función de la realidad.

Pero he hallado el fracaso al descubrirme temiblemente emocional bajo un muro de incertidumbre.

Tenía miedo, miedo de ser sentimental. Miedo de exponer al niño que no lloraba cuando se golpeaba, pero se deshacía en llanto al creer que era traicionado. Miedo de exponer al adolescente tímido que nunca ligó una chica porque no se creía merecedor de acariciar a una persona tan especial e invaluable. Miedo de exponer al joven adulto, que llora cada vez que ve una buena película o escucha una buena canción.

Y eso es solo un poco, porque ahora mismo tengo miedo de exponerme aflijido por un amor que no se concreta, porque tengo miedo de exponerme furioso por quien maltrata a sus hijos, o peor aún a sus animales. Porque tengo miedo de aparentar ser una persona que no soy con tal de recibir abrazos y caricias.

Abrazos y caricias... no puedo dar tanto. No es fácil... Sí, pero qué hay de mí?

Ya no siento ese asunto. No siento nada porque me centré tanto en desvalorizar la raza humana que absolutamente nadie parece poder dar algo con sinceridad y desinterés. Entonces puedo abrazarl@s con desconfianza, sintiendo cierta molestia de no poder fundirme con esa necesidad.

Nadie me puede abrazar o acariciar asumiendo que me voy a sentir bien, porque la proyección de las personas carece de fundamento.

Lamento haberte sepultado en ese mundo fantástico que quizás ustedes asuman corresponde a mi mundo emotivo. No... no puede ser así. El mundo fantástico es el de la razón. Sé que me discutirán eso una y otra vez, pero antes de comenzar a cuestionarlo todo, creo que era feliz. No por ignorancia, sino porque mis acciones se acompañaban de emociones.

Antes lloraba en los conciertos, ahora los analizo. En qué clase de bastardo me he convertido?

Perdón les pido a tod@s, porque he dejado mi corazón en pedazos, y con él, a tod@s ustedes. Ahora quisiera irme desintegrando de a poco en disculpas por haber querido ser otra persona por tanto tiempo. No... otra persona no, otro bicho... otra cosa rara... no sé...

De nuevo siento ganas de llorar, y pasar todas las noches llorando por aquél que murió y tanta falta me hace ahora, y tanta falta me ha hecho desde hace rato.

Perdonenme, no es por querer hacer trueque, pero yo también los perdono por no interesarse en este espacio, tan abierto y tan público que no han podido ver. Quizás les interesó más mi foto, pero es comprendible. Juzgarlos no valdrá de nada ahora ni después...

No hay comentarios: