viernes, 12 de junio de 2009

La Distancia

Deshaciendo todo lo que fue, es y será, te encuentro sola, distante en tu lugar pero cercana a mi corazón.

Y las olas del mar que también son distantes, me arrullan en las noches que ya no pueden ser noches sino madrugadas.

Consiguiente a eso las madrugadas son mañanas pero del mismo modo distante siento el sol salir por el horizonte.

No hay poesía en mis letras, solamente sentimientos sin rima ni métrica, sin rostros ni botellas encalladas, pero siempre con voz.

¿Cómo has llegado a creerte tan perfecta y deseable, que aún a la distancia te deseo y me provocas tocarme?

No te entiendo, o más bien no entiendo cómo lo haces, pero me estás dominando y lejanamente sé que te veré para hacernos.

Porque no estamos enteros, no estamos completos, estamos a mitad de algo que podría llegar a ser mucho más grande, no que esto sino que todo.

Un cuento sería suficiente para relatar nuestra historia, pero escasamente podría transmitir lo que sentimos y la fuerza de lo que logramos.

Ahora me cuesta hablar de yo y hablo de nos. Y sigues lejos sin poder hacer nada al respecto, y sigo inerte ante mis deseos.

Ahora te veo de nuevo sola, igual que solo estoy. Ahora te veo extendiendo los brazos y yo queriendo morder tus labios.

¿Estás aquí o estás allá? Trataré de entender tus canciones si entiendes las mías. Pero no te aseguro que pueda entenderte.

Así nos vamos encendiendo y apagando, muriendo y naciendo nos vamos acercando. Tan sólo espero no sorprenderte con mi muerte antes de volver a besarnos.

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