Pues sí, así a como lo han leído, he pasado a ser parte del engrosado porcentaje de la población que requiere de una ayudita química para salir adelante.
Han habido muchas preguntas e inseguridades al respecto, pero he asumido esta posición con valentía argumentado en mi nula capacidad para sentir verdadera atracción por la vida.
Soy un problema, y quién haya andado por acá debe saberlo. Simplemente un inadaptado. Con decirles que estoy (aún no se ha manifestado el efecto de los medicamentos) tan harto de la sociedad y de el mundo en sí, que mi único afán, lo único que me aferra a la vida, es la posibilidad de que haya un cataclismo que extermine por completo o, en el peor de los casos, parcialmente con la humanidad, y ser testigo de ello.
Pues sí, tengo reacciones locas, soy todo lo que ya sabía, pero aparte, también soy un suicida en potencia, lo cual me resulta tristemente gracioso. Y darme cuenta de que no me he matado porque tengo todas mis esperanzas puestas en el inevitable fin del mundo, me convierte en un genocida frustrado.
Es cierto, de acuerdo a mi psiquiatra llevo talvez más de la mitad de mi vida bajo depresión. ¿Cómo no he de tener todo ese resentimiento hacia mí y los demás?
Pero igual existe el temor. Si es cierto que todo este tiempo he estado deprimido, esa es la única forma de mi ser que conozco o que recuerdo. ¿Me iré a convertir en otra persona? Y si eso pasa ¿Quién es esa persona? ¿La conozco? ¿Tendrá mis mismos amigos? ¿Le gustarán las mismas cosas? ¿Le gustará la misma música?
El trastorno obsesivo compulsivo es una de mis características especiales, quizás ha sido el motor de mi vida y, de acuerdo a lo que leí en la etiqueta del medicamento, se va a ir desvaneciendo. ¿Cómo podré percibir la vida si no tengo ese trastorno?
A decir verdad, me tomó un par de días decidirme a tomar los medicamentos. Estaba aterrorizado. Pensar en poder cambiar mi personalidad y la manera oscurecida y desanimada como veo las cosas es un gran tormento.
De algún modo llegué a pensar que todos estos padecimientos eran un don divino que me hacía ser diferente. Que la gran energía cósmica había creado un ser que debía evolucionar bajo esas características adversas.
Si lo anterior es cierto, no creo que no exista la forma de volver atrás. Estoy experimentando conmigo mismo. Y gracias a mi locura, pude construir este blog con muchas ideas que caracterizan mis padecimientos, así que probablemente pueda volver a contaminarme de ello.
Les pido paciencia para conmigo, no soy un animal, soy un ser humano, jajajajajaja...
Sólo espero que el próximo Diego siga gustando de escribir en un blog...
domingo, 12 de julio de 2009
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1 comentario:
no le dé ánimos a la represión.
el existir en este planeta conlleva a sentir, dentro de algunos parámetros específicos
No se puede ser un inadaptado, si en principio la generalidad es un riesgo para la salud mental.
No se puede formar parte de algo que en realidad es nada.
pero se puede crear para creer.
La vida es eso.
crear para creer.
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