sábado, 30 de enero de 2010

Tanto más resignado

Aquí estoy sintiendo que te debo algo. Ojalá fuese menos orgulloso para decirte todo lo que hace falta:

Que te extraño cada mañana, que me acostumbré de a poco a sentirte sobre mi almohada.

Que me haces falta al volver de mis sueños y saber que aún estás a mi lado.

Que te debo algo, no sé, quizás muchos besos, quizás algunos abrazos.

Que me gustaría olerte a mi lado, y mirarte entera mientra aún no has despertado.

Que te necesito a la hora del café, a la hora del primer cigarro.

Que me entrego a tus recuerdo al menos diez veces cada vez que me distraigo.

Que en poco tiempo sentí demás lo que ya venía andando.

Que me emociona recibir tus mensajea aunque ahora de amor no están hablando.

Que los corredores y los patios no son lo mismo sin ti a mi lado.

Que te debo tanto que quizás aunque siguieras aquí no podría dártelo.

Que sigo amándote aún a sabiendas que todo ha terminado.

Solamente quiero que mi corazón carezca de recuerdos hermosos, que cada mañana pueda regresar el sol sin que tú estés soñando.

Necesito saber si algo más pude haberte dado, porque tanto amor y tanta pasión en tan poco tiempo, ha sido como revelar una película en blanco.

Y quisiera ser parte de tu vida, y que fueras parte de la mía, pero si de todos modos no ha de ser, ojalá el sol siga saliendo cada día.

No hay comentarios: