Quisiera verte de nuevo, leyendo esa etiqueta que falsas espectativas genera.
Es tan difícil ahora. Nos da tanto miedo la lluvia, los viajes, las horas.
Era tan difícil antes, pero no nos dimos cuenta. Nos impulsó el deseo de saber.
¿Debería mantener el misterio de mi presencia para que sigas llegando? ¿Deberías seguir durmiendo por las tardes para querer seguir yendo?
Oh belleza entre vicios. Voy dejando lo que te amenaza, y tú me vas dejando.
No es por ti, no fue ahora ni quería que fuera antes. Pero me gusta imaginarte de nuevo.
Y aquí estás otra vez, sonriendo con picardía. Y aquí estoy de nuevo, extrañando lo que sólo puedo imaginar que tienes para mí.
No es que lo haya dudado, pero tienes toda la razón al preguntar: ¿Cómo podría haber amor sin cafeína?
Ya ni siquiera es una pregunta, ahora son sólo palabras que exitan mis pensamientos.
Lástima que seamos tan extraños, pero más lastimero aún que no podamos tomar café juntos...
jueves, 10 de junio de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario