En el ocaso de mis 30, me vengo dando cuenta de muchas cosas tristemente interesantes respecto a la vida.
Una de ellas es con respecto al dolor físico. Hasta ahorita me entero de que no es "normal" que la gente sienta frecuentes dolores.
Entonces ¿qué me pasa?
Absurdamente es un compilado de males los que operan para hacer de mi vida, talvez no un calvario, pero sí algo tortuoso.
Hay algunos dolores de los cuales aparentemente ya superé el límite de lo soportable, por lo cual un dolor agudo de esos que dejan renqueando a cualquiera, para mí es algo frecuente y no me afecta para llevar a cabo mis quehaceres diarios.
Entonces de repente puedo empezar a justificar a quienes se quejan de aquellas dolencias que me parecían insignificantes, ya que para mí, superar el umbral del dolor significa enfrentar algo verdaderamente inclemente.
¿Será acaso un "super poder"?
Dudosamente respondería afirmativo a esa pregunta, lo único que puedo decir es que en los últimos tiempos el dolor ha ido aumentando, tanto en intensidad como en locaciones.
Se me está jodiendo la vida. Estoy sintiendo como se acerca mi caducidad. No voy a morir, pero temo que la próxima vez que visite un doctor me prohiba hacer más de lo que me gusta, y como en algún momento había externado: vivir sin pasión no tiene sentido.
Tengo miedo. Me siento aterrado por esto. Ya casi no hay movimiento que haga que no produzca algún dolor. Y si me dan la opción de tener una vida larga pero lejos de los escenarios, quizás no la tome.
Pero no es eso lo que me preocupa, porque suelo ser muy condescendiente con mis ideas, lo que me preocupa es que el dolor no me deje seguir tocando.
Así, obligado a dejar mi pasión, podré dejarlo todo e incursionar en algo diferente.
Espero estar exagerando. Siempre lo hago. Pero cabe una posibilidad de que el futuro no sea del todo prometedor.
Odio decir esto pero mi vida útil de repente está en juego y lo único que deseo es que me sigan aplaudiendo por ejecutar bien un instrumento y no por tocar un instrumento a pesar de...
jueves, 23 de diciembre de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario