Me vine a dar una vuelta por el blog para ver si se me ocurría algo para escribir y noté que habían muchos comentarios del tipo spam que no había eliminado. Al borrarlos de la bandeja, noté que el último comentario que recibió mi blog fue hace ya buen rato, y además de alguien a quien le pedí que leyera esas entradas.
Entonces de repente siento que hay un ligero vacío en esta actividad. A decir verdad no me importa que hagan comentarios a mis entradas ni mucho menos pienso en la posibilidad de que alguien lea todo esto. Pero no estoy completamente seguro del porqué lo hago.
¿Qué finalidad tiene hacer un diario? Pues bien, las memorias son importantes, pero acá nunca escribo memorias. Más bien son pensamientos.
Creo que si no considerara mi vida tan simplona, de seguro mis memorias serían buenas. No soy tan corriente como me pinto, en realidad lo que hago me genera mucho movimiento e inestabilidad, factores que pueden hacer interesante a un personaje.
Lamentablemente me es imposible poner en evidencia lo que siento u opino acerca de las personas que me rodean y eso sería inevitable si escribiera mis memorias. Sé que usar pseudónimos podría ayudar, pero igual quien me conozca verá la realidad.
Entonces no se trata de hacer un diario.
Aparentemente los "bloggers" estamos pasados de moda, se nos ridiculiza mucho en la TV y con cosas como Twitter pues como que los mensajes son más pequeños y directos. Quienes seguimos haciendo blogs somos más detallistas y no usamos abreviaciones para las palabras (como "q", "xq", etc.).
Quizás estemos viendo cómo desaparece el buen gusto y el detalle, cosa que no me extraña ya que en estos días nadie hace nada con amor.
Además siempre será más interesante la vida de una persona que figura por su belleza, que la vida de quien figura por su inteligencia. Obvio, la persona inteligente evita todas esas situaciones que le puedan poner en una mala situación o simplemente sabe cómo ocultar bien el rastro de sus desatinos, sólo por eso no es interesante ni se convierte en noticia.
Pero bueno, eso es material para otro post. De igual forma (y para recalcar) insisto en que no me interesa que me lean o me dejen comentarios. Lo que realmente me interesa es abrir mi corazón y mis pensamientos al mundo, aunque a éste no le interese.
El anonimato es el lugar en el cual puedes verlo todo pero nadie puede verte, y desde aquí prefiero no recibir el tan valorado reconocimiento social, a tener que leer comentarios con tantas abreviaciones y faltas ortográficas que me hagan revolver el estómago...
domingo, 27 de febrero de 2011
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