jueves, 3 de febrero de 2011

Cuando la necesidad de cariño desespera

Jajajajajaja... De verdad que es casi ridículo esto que estoy diciendo, pero es algo latente en mi realidad actual.

No puedo sentirme ni por un instante como una persona humilde. En serio me domina la soberbia, pero curiosamente no soy tan soberbio como quienes la niegan. Así que puedo decir sin temor a equivocarme, que he sido un gran amante.

No he tenido muchas relaciones sentimentales a lo largo de mi vida. Tampoco mi experiencia ha sido mucha, pero creo que ha sido la necesaria. He amado apasionadamente, he amado con cuerpo, alma, corazón y cerebro.

Quien haya pasado por mí, no puede tener más que buenos recuerdos, y no solo lo digo yo, me lo dicen varias. Además he sido abierto en todo, honesto. Nunca he intentado seducir a una chica con falsedades. Me presento tal cual soy y no pido ni doy más ni menos que eso.

Estoy tan seguro de ser un buen amante que podría pedir cartas de recomendación y me las darían.

Soy económicamente estable y gozo de una inusitada libertad. Tengo una familia demasiado comprensiva y servicial. Vivo cada día de manera diferente, no me amarro a agotadoras rutinas.

He sido condescendiente con mis amigos y conocidos. No bebo en exceso, no fumo, nunca he peleado en mi vida, tengo buen sentido del humor. Soy bastante hogareño, amo los animales.

En fin, ¿por qué siendo casi el hombre ideal, tengo tan mala suerte en el amor?

Jajajajajaja, definitivamente me desespero. Espero que este sea el post más absurdo que haya escrito y ojalá que sea tomado como una mofa de todo lo que represento.

Prometo que lo próximo que escriba tendrá más sentido...

No hay comentarios: