Y quizás la última vez...
Quisiera hablar de tantas cosas que me entristecen ahorita, pero ¿qué logro con eso?, ¿será que le voy a dar lástima a alguien?, ¿o que voy a contagiar a alguien más con mi tristeza?
Lo cierto es que esta tristeza es una extensión de mi cotidiana soledad. Ya estoy viejo para decir que me ilusioné, ya no quiero creer en esas cosas que te defraudan y te hacen valer cada día menos.
Ya lo planteó Miguel Ríos y lo confirmó Joaquín Sabina: "Al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver".
Y no estoy enojado, simplemente estoy triste, y no veo gran diferencia con mi común estado de tristeza. Pero si de algo puedo llegar a enojarme es que una vez más pude haberlo evitado...
miércoles, 13 de julio de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario