Debo confesar que estuve enamorado... ¿A quién quiero engañar? Estoy enamorado... Pero es que mi amor es así... Es tan genérico y tan simple como el amor de todo el mundo, el amor de toda esa gente que no es tan especial ni tan única como yo.
Y es que me esmero en amar lo imposible, porque entre más difícil es, mi corazón más lo desea y así se va yendo la vida por el desagüe. Desaprovechando cada nueva oportunidad de besar con pasión y empaparme de lujuria, esperando que vuelva quien quizás no volverá. Esperando que alguien se apiade de mi tristeza como si fuera posible que lo supiera, como si le pudiera llegar a interesar quien siempre está a su disposición.
Porque su amor es igual al mío, igual de corriente y simplón. Porque ella también desea ése imposible, ése que no la aprecia ni le dedica un sólo pensamiento al día. Así de corrientes son nuestros amores. No tienen nada de especial. No son merecedores de nada.
Y así nos vamos diluyendo, en un mundo en el que siempre terminamos haciendo lo menos sensato, y me doy cuenta que no soy diferente a las y los demás; y la palabra "resignación" suena cada vez más fuerte en mi cabeza, mientras deliciosos aromas son traídos por los vientos de otras latitudes y los ignoro sin sacar mi nariz de esa prenda que alguna vez rozó sus senos.
Me resigno mientras vuelvo al alcohol y al tabaco, pero nunca dejo de esperar tu nombre en algún mensaje...
miércoles, 28 de septiembre de 2011
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