miércoles, 5 de octubre de 2011

No cometas el crimen si no vas a cumplir la condena

Hace días que vengo leyendo y escuchando opiniones sobre los efectos de las nuevas cámaras instaladas para "pillar" a quienes viajan irrespetando los límites de velocidad en carretera, y por supuesto la polémica generada con respecto a las multas.

Yo estoy de acuerdo con quienes argumentan que esos límites no se adaptan a los tiempos modernos, o sea, las carreteras son mejores, los automóviles más seguros y los límites de velocidad siguen siendo los mismos. Basta viajar a cualquier otro país con carreteras regularmente decentes para notar la gran diferencia que hay con respecto a ello.

Además reconozco que las multas son bastante elevadas y que no se ajustan a los ingresos económicos del promedio de la población.

Pero seamos francos: ¿De qué se queja tanto la gente?

O sea, venimos cometiendo infracciones a la ley desde hace muchísimo tiempo, y ¿sólo porque no nos habían pillado estaba bien?

Debo decir que aunque consideremos que los límites de velocidad son muy reducidos, éso no nos da derecho a pasarles por encima. Digamos que en mi escala de valores esté dentro de lo correcto agredir a la gente, pero como me pueden penalizar entonces aprovecho cada vez que no hay testigos para agredir a mi esposa y mis hijos, ¿éso no me hace un delincuente?

Independientemente de lo que creamos correcto o incorrecto con respecto a las leyes, pues hay que respetarlas para con caer en la anarquía. O ¿acaso ustedes son del tipo de personas que les enseñan a sus hijos e hijas que está bien romper la ley mientras nadie se dé cuenta?

Además el precio de la multa no tiene por qué ser apelable tampoco ya que independientemente de que fueran 10.000 colones o pena de muerte, nada nos da derecho de pasar por encima de la ley.

He sido testigo toda mi vida de los juegos de luces que se presentan en las curvas antes del lugar donde se ubican los oficiales de tránsito en las carreteras, y eso, que durante tantos años ha calado en mi mente, me hace creer que está bien viajar por encima de la velocidad permitida, que está bien viajar sin el cinturón de seguridad, que está bien viajar mientras bebes, comes o hablas por el celular, que está bien incluso viajar en cierto estado de ebriedad, porque siempre hay maneras de pasar por encima de eso y además encontraremos complicidad en las y los demás conductores. Y si eso se da a ése nivel, ¿por qué no robar de vez en cuando si nadie se va a enterar?, ¿por qué no matar a quienes consideramos innecesarios o innecesarias si de por sí nadie podría encontrarlas al final del acantilado?

Claro, y de repente hacen una encuesta por un reconocido telenoticiario preguntando si la gente está de acuerdo con las cámaras en carretera, y para mi sorpresa hay una gran cantidad de gente que dice que no. ¿Quienes son? ¿Los delincuentes? Porque si bien es cierto las dichosas camaritas pueden cometer errores, eso se puede apelar y punto no debe haber mayor alboroto al respecto.

Y si no es así, ¿por qué no retirar las cámaras de seguridad en los bancos, los cajeros automáticos, los establecimientos comerciales, los pasillos de hotel, etc.? Es más, retiremos los oficiales de seguridad privada. No es justo que nos "pillen" haciendo lo indebido porque para eso existe nuestra privacidad, para pasar por encima de la ley.

Señores y señoras, esta es mi opinión. No sé quién habrá dicho originalmente esta frase pero yo se la escuché por primera vez a Andrés Calamaro: "No cometas el crimen (varón) si no vas a cumplir la condena". Seamos más prudentes y si queremos mostrar nuestra oposición a lo que rige, hagámoslo manifestándonos como debe ser (ser pasivo nunca es bueno), pero no juguemos de intrépidos pasando por encima de los límites cada vez que no nos estén viendo, cambiemos las cosas si no estamos de acuerdo, y hasta ése momento sintámonos en derecho de apretar con más fuerza el acelerador...

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