Sé que cada tanto tiempo las ideas se renuevan y la vida toma diferentes rumbos, por eso debo decir que lo que viene a continuación no siempre ha sido así y no siempre lo será, pero es algo irrefutable en este momento.
Yo confieso ser una persona poco dotada de memoria. En realidad de memoria a largo plazo, ya que a corto plazo puedo describir detalles y situaciones con gran detalle. Por ese motivo olvido rostros y nombres, lugares y fechas, así que no te enojes si olvidé algo que para ti pudo haber sido trascendental, porque solo las cosas trascendentales para mí quedan en mi memoria. De igual manera puedes sentirte halagad@ de que recuerde algo relativo a ti con un pequeño margen de error, ya que eso significa que tuvo un gran impacto en mí. Debo decir para quien le suene esto como algo lastimero, que en realidad no es tan triste, porque suelo recordar mejor lo que sentí que lo que vi, y eso es casi perfecto para mí.
Yo me confieso una persona ingenua. Es cierto, no es burla. Me considero ingenuo porque sigo creyendo en un montón de cosas casi absurdas como el amor, la honestidad, la filantropía, y la humanidad. Aunque un montón de gente se muestre indignada con mis comentarios, creo que definitivamente ya no existe la gente honesta, todos mentimos y alardeamos de una doble moral impresionante. Y lo peor del asunto es que nos hemos habituado tanto a vivir de esa manera, que ya ni nos damos cuenta de lo corruptos que estamos. Y peor que todo eso es que a partir de ahí nos vamos haciendo cada vez menos humanos y menos comprometidos con todo lo que se refiere al amor en sí. Lo dejo ahí porque no quiero dar ejemplos y que se me vaya el post en eso.
Yo confieso que no me gustan las y los bebes humanos, mucho menos recién nacidos. Y sí, más de una vez me han dicho que soy algo así como un monstruo por decir cosas de esas, pero de verdad que sufro de algún tipo de fobia. Falta de compromiso o de madurez quizás, pero lo verdadero del caso es que amo a los animales, y conozco gente que siente miedo y repulsión algunas veces por gatos y es algo que no puedo justificar de ningún modo siendo amante de tan enigmáticos animales. Digamos que es algo con similar peso y, aunque no me entiendan, es lo que me pasa.
Yo me confieso ateo, hereje y blasfemo. Jajajaja, la verdad hasta me da gracia decirlo, pero no es que no creo en una fuerza suprema, quizás incluso sea el mismo dios en el cual cree todo el mundo. La diferencia es que siento que ése Dios (con mayúscula) es alguien a quien han degradado demasiado, y definitivamente si él fuera tan persona como lo quieren hacerlo ver, probablemente se cambiaría de nombre para no tener que escuchar tantas sandeces de parte de sus feligreses. Lo siento pero es mi parecer, y no quisiera ser tan expresivo a veces con esas cosas pero es que en realidad me enoja que quieran hacerme ver algo que hace mucho dejé de ver, pero admito que oro por el mundo ya que alguien debe hacerlo aunque sea por probar suerte.
Me declaro algo así como "poliamoroso". Sé que eso está de moda por una nota en un programa periodístico, pero yo he tenido la oportunidad de conocer a una persona que lo practica activamente y me parece algo muy sensato. Digamos que el problema de la gente es (como siempre digo) todo el condicionamiento social y quizás hasta mediático que hemos desarrollado. Yo nunca me he sentido tan enamorado como para no sentir atracción por otra persona, y no me refiero solamente a la atracción física a la cual todo el mundo quiere resumir eso, de verdad puedo decir que estando completamente enamorado de una pareja he tenido sentimientos intensos por otra persona, de ahí que considero normal que mi pareja pudiera tener esos sentimientos por otra persona ¿Por qué? simplemente no creo que esté en nuestra naturaleza ser "fieles" a una pareja. La fidelidad es algo que escogemos y de paso aprovecho para confesar que a pesar de haber tenido esos sentimientos, nunca en mi historia he pasado a tener una infidelidad física en ninguna de mis relaciones amorosas sólo por respetar esa cláusula del contrato tácito amoroso.
Yo me confieso una persona poco social y con pocas herramientas desarrolladas para ésa función. En pocas palabras soy una persona muy tímida. Siempre que conozco a alguien me muestro de diferentes maneras, muy callado y distraído o exageradamente hablantín y charlatán, simplemente porque no sé actuar en sociedad. Cuando llega un nuevo alumno, o conozco a un nuevo jefe, puedo actuar con cierta congruencia porque es algo que implica una relación de poder, y en esos casos no tengo muchos problemas. La bronca es cuando pretendo socializar entre iguales. Creo que es un caso que amerita una exploración psicológica.
Yo confieso ser apasionado de algunas cosas "raras". Antes de que se pusiera de moda "The Walking Dead" yo era el más acérrimo fan y coleccionista de películas y cosas relacionadas con zombies. Actualmente se ha vuelto tan popular que ni siquiera he visto la dichosa serie esa porque resiento haber sido raro toda la vida por esos gustos y ahora parecer uno más. Pues bien, también confieso que amo los insectos, las criaturas marinas, la criptozoología, las caricaturas y la lucha libre. ¿Cómo les quedó el ojo?
Yo confieso no tener ni la menor idea de el valor que tienen los objetos con respecto al dinero que se paga por ellos, menos aún por el valor de los servicios. Para mí las cosas valen con respecto a la utilidad que tienen, por eso no me importa pagar sumas exorbitantes por instrumentos musicales y sus accesorios, o por granizados, pero sí me parece estúpido pagar montones por celulares y computadoras (que como ya he dicho hasta el cansancio, tan sólo se convierten en centros de entretenimiento). Creo que uno debe aprender a vivir de una manera más simplista por el hecho de que es lo más ecológico. Las cosas materiales que adquiero se quedan conmigo hasta que de verdad terminan su vida útil, por eso colecciono un montón de tiliches viejos pero útiles.
Yo confieso ser muy poco tolerante con la gente que usa como estandarte el positivismo casi absurdo para convencerse de que todo está bien. La vida no es un arcoíris de colores. Es cierto que hay que mantenerse positivo, pero de verdad necesitamos ver la parte oscura para poder actuar a favor de lo bueno. Un colega lo dijo una vez más o menos de este modo: "todo ese amor que profesan y todos sus abrazos no van a salvar a una sola persona de morir de hambre el día de hoy". Algunas veces la gente positiva no son más que gente egoísta queriendo arreglar su entorno y sintiendo que con eso el mundo está mejor, no niego que mejore, pero no genera un cambio profundo como el que a veces se necesita y si no vemos lo malo probablemente nuestra percepción de lo bueno sea un poco distorsionada.
Por último quisiera confesar algo que a nadie le debería importar, pero que sin embargo es curiosa... a veces me duele el pecho...
martes, 20 de marzo de 2012
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
