El tiempo pasa y casi siempre es más fácil culparlo de todo que culparse a sí mismo, pero hay algo en lo que todos los adultos tenemos razón: el tiempo pasa y todo cambia.
Ya no podría decir si seguiré escribiendo en este blog amado y odiado, otras "cosas" han venido a llenar (o más bien dicho: a consumir) el tiempo que dedicaba a la creatividad y a las palabras.
El facebook se ha convertido en una herramienta poderosa, donde puedo tener un contacto más directo con la gente y además puedo expresarme más frecuentemente sin recurrir a grandes discursos y palabras rebuscadas.
Es cierto, de este modo el arte de la comunicación se va adulterando, algunas cosas ya no las pensamos, tan sólo las vemos en el perfil de alguien más y las publicamos en el nuestro. Además confieso haberme vuelto un poco perezoso, y ya casi ni leo nada. Me cansa ver textos del tamaño de los que yo publico.
Pero así es la cosa con los tiempos modernos, nos adaptamos a veces queriendo estar a la vanguardia, otras veces simplemente por dejarnos ir con la corriente. Si hoy me pusieran en el pasado, quizás evitaría esas "cosas". Pero ¿a quién trato de engañar?
A través de facebook he conocido personas interesantes, he ampliado mis posibilidades de trabajo, y hasta he podido llevar a cabo algunas propuestas de gran valor social y cultural. Y no satisfecho con eso, también he vendido un poco mejor mi imagen de galán y quizás de paso he capturado con mis encantos a un par de bellas señoritas.
Pero bueno, no quisiera justificar mi ausencia con algo tan absurdo y superfluo.
De verdad que mi vida ha venido cambiando mucho en estos últimos tiempos. Después de mucha castidad y depresión conocí a alguien que me desbarató la cabeza a pesar de la enorme diferencia de edad. No quisiera entrar en detalle, pero con diez años de menos quizás nada podría separarme de ella. Es lo mejor y lo peor que podría imaginar, y en una nube de completa incertidumbre me amarra y me envuelve con su locura. Nunca he sabido qué decirle, ni creo que llegue a saberlo, pero quizás en otro tiempo habrá un momento para nosotros.
Mi salud se ha deteriorado un poco cada vez, y quizás esto siga siendo una constante por el resto de lo que me quede, pero de algún modo es lo que siempre he pedido. Hace poco, el miércoles 27 de marzo, sufrí de mi primer ataque de cálculos renales. Ufff!! Cuando recuerdo el dolor, pues simplemente sonrío y pienso que ya cumplí con uno de mis grandes anhelos: el dolor más fuerte. Claro, han de haber peores dolores, pero creo que implicarían quebraduras de huesos o cosas así, y bueno, ya estoy un poco viejo para eso.
Ahora tengo trabajo!!! Sí, todo ha sido muy curioso... Nunca pedí trabajar pero, acorde con mis creencias, cuando uno se esmera por hacer bien las cosas, la gente alrededor lo percibe, y pronto te querrán como agente constante en la búsqueda por una vida más digna... Varas! Diay, la verdad es que algunas cosas llegan sin proponértelo, yo nada más quería tocar el contrabajo, y ahora doy clases de cello. Me doy miedo todo el tiempo, porque no soy cellista, así como tampoco soy guitarrista. Yo toco el bajo eléctrico, es muy diferente a todo eso, pero igual no soy carebarro, ni me la creo, tan sólo quiero dar una oportunidad que mucha gente (incluyéndome) no ha tenido. Ya luego cada quién verá hasta dónde quiere llegar y cómo continuar, pero al menos puedo ser un motor de impulso para quienes de otro modo no tendrían ninguna oportunidad.
Pero bien, aquí me tengo a mí mismo, incorporándome al colegio de licenciados y profesores y buscando la manera de ampliar mis conocimientos y aumentar mi categoría como educador. El salario está bien, es más de lo que merezco pero igual no alcanza para ser independiente.
Aún vivo con mis padres, y no quiero irme. Ya construí un espacio propio para dar mis lecciones, aspirando a que crezca con el tiempo.
Estudio contrabajo de nuevo, y soy muy lento, a veces creo que fastidio a mi profesor como a veces mis estudiantes me fastidian, pero bueno ahí voy, a paso de tortuga (o de tortura) haciendo algo que, no sé porqué, pero siempre he querido.
Hacia el final, pues sigo siendo todo lo mismo, pero a veces mejor, a veces peor. Algunas veces supero la depresión, otras veces paso todo el tiempo deprimido. A veces me preparo a triunfar, otras veces a morir. Sigo siendo un fracasado, pero un fracasado al que hoy un alumno le dijo que desearía tocar un tema que me salió de repente, porque le recordaba a su difunta madre...
jueves, 11 de abril de 2013
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario