Quisiera que pensaras en mí, que te preguntaras si hoy practiqué las dos horas de rutina, o si terminé mis ejercicios o si lavé mis dientes después de cada comida.
Si fue posible el día de hoy calmar la ansiedad por ausencia de tabaco o si me hice un sánguche de aguacate y natilla cada hora y media.
Si volvieron el reflujo, las alergias, la tos, las ampollas, las vejigas o las hemorroides. Si era día de lavar el cabello o afeitar la cara. Si tocaba pantalón de tela o de mezclilla.
Si miré la novela de 1:30 o si me quemé la lengua con el café, si había pan en el microondas o si tuve que comerme las galletas soda. Si amanecí rodeado de gatos o si tuve una erección. Si me masturbé o si lloré.
Si pude alimentar a mis animales del Zoo World, o si gané la liga Pòkemon. Si ganó mi luchador favorito o si alcancé a ver un capítulo nuevo de Finn y Jake.
Si empecé de una vez con mi tesis o si me decidí a estudiar algo más, Si volvió mi estudiante favorito o si volvió la mamá incómoda. Si Chito peleó anoche o si Manchis decidió dormir conmigo.
Si caminé, si corrí, si odié, si amé, si envidié, si creí o si crecí. Quisiera que pienses en mí...
