Pues bien, evidentemente el 2017 me dejó un blog con muy poco movimiento. He querido expresarme muchas veces por cosas que hasta para mí han sido superficiales y eso eventualmente resulta en un mal texto, algo que yo mismo no querría volver a leer.
Este año que pasó lo recuerdo de una manera muy poco impactante. Creo que el movimiento ha sido algo sencillo y me he limitado a seguir la inercia de lo que ya venía haciendo. Eso no quiere decir que no me he dado el chance de arruinar cosas como de costumbre.
He pagado por mis antiguos y nuevos errores como de costumbre. He lastimado personas (obviamente sin querer) y me han lastimado poco. Aún no encuentro mi fórmula para amar, lo he pretendido algunas veces hasta con autoconvencimiento, pero me es casi ajeno. Algunos corazones se han roto en el camino, y también he sabido lo que es tratar a alguien como me han tratado quienes más me han hecho llorar. Creo que he encontrado alguien con quien podría compartir más que con cualquier otra. Me encanta verla, hablarle, escucharle; la siento cercana a pesar de que vive tan lejos. Así es, aún no la he visto siquiera de frente, pero tenemos muchas cosas que nos unen de manera casi mágica, creo que pronto llegará el día en que podamos vernos.
Fuera de esas cursilerías, sigo frecuentando a algunas de mis más entregadas amantes y otras de mis más acérrimas rechazantes, si es que esta palabra existe. Me gusta que sigan estando en mi vida a pesar de lo desastrozas que han sido nuestras relaciones, de algún modo son personas pilares, mantienen mi corazón cálido y mi cuerpo activo.
Empecé un plan de ejercicios que me dieron buen resultado, pero he tenido varias lesiones, no vinculadas con dicho plan, las cuales me han complicado la vida. Creo que es bueno y me sienta bien estar ejercitado, ya la edad pesa y el cuerpo se siente abandonado, sobre todo considerando mi incipiente alcoholismo y tabaquismo.
Más mascotas han llegado a mi vida y otras se han ido, creo que son mi mayor tesoro, ellas sacan mi lado más amoroso y mi mayor ternura, son indispensables.
El trabajo va bien, he tenido la posibilidad de desempeñarme más como músico e interpretar al lado de personas que realmente admiro. Ahora tan sólo debo seguir concretando algunos planes para posicionarme mejor y lograr un poco más de reconocimiento.
En resumen creo que este fue un año con muy pocas emociones, quisiera seguir haciendo lo que hago pero sigo necesitando cada vez más recursos. Las cosas van mejorando...
domingo, 7 de enero de 2018
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
