lunes, 27 de agosto de 2018

Lo que me desvela hasta la madrugada

Quizás no sea lo mejor que haga pero, después de pensar por horas, podría ser una buena terapia.

1- La tesis: hace casi dos años debí haberme graduado de licenciado, pero retrasé mi tesis por varios motivos. El primero fue la depresión del 2016 (suena bonito así, como hecho histórico) que me inhabilitó por un tiempo y, por supuesto, me hizo cuestionarme si era lo que quería en ése momento. La segunda, pero no menos importante, fue la decisión de incorporar un coautor en mi investigación. Y es que no fue cualquier persona la que me solicitó unirse, fue mi jefe inmediato en la escuela de música donde trabajo, no solamente es mi jefe, es además un amigo de mucho tiempo por lo cual supuse que sería bueno para el avance del proyecto. Error: no solamente nunca colaboró en ello sino que además ahora tengo la preocupación de que si lo expulso del proyecto eso vaya a generar roces en mi relación de trabajo. Así que no me queda más que insistirle en ponerse al día con lo que nos corresponde, pero siento que deliberadamente me ignora o no quiere asumir su responsabilidad, mientras tanto aumenta la deuda que tengo con la universidad y sigo sin percibir el plus salarial que significaría subir a categoría de licenciado. Es mucha plata de lo que hablo...

2- El amor: ¿Cómo carajos reaccionas cuando le escribes a quien te ha confesado que te quiere diciéndole que necesitas cariño y te ignora? O sea, no es mi capricho. De verdad hay, o había, algo entre los dos, pero ya no se trata solamente de un olvido suyo, se nota que no me quiere responder, pero no entiendo el porqué. Necesito una respuesta, pero quisiera que fuese por su propia iniciativa, ya que de no ser así, estoy seguro que no solamente me equivoqué con ella, sino que además la sobrevaloré y ahora tendré que pasar de nuevo por un período de mierda hasta poder verla de nuevo sin sentir que la necesito a mi lado, que necesito esa linda mirada puesta en mis ojos y que sólo ése momento ha servido para colocar las piezas de mi corazón en los lugares correctos.

3- La música: me tiene harto, ya no sé qué quiero...

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